
Ella vivía con la ilusión de que mañana cuando se despierte, ese amor quede en el olvido pero en el fondo ella sabía que era imposible, que todavía lo quería demasiado. Que quizás él nunca estuvo pero su cabeza todavía lo tenía presente y su corazón vivía con él. Durante el día, las canciones de la radio o la sencillez de una flor tenían relación con él, todo seguía girando alrededor de su recuerdo. Por las noches cuando no dormía, estaba queriendo sentirlo aunque sea una vez, queriendo llamarlo, queriendo escucharlo. Si tenía suerte y lograba dormirse, sus sueños igual lo volvían a traer. Estaba en todos lados, el recuerdo de lo que había podido ser era muy fuerte todavía pero lo que más dolía era pensar en "lo que pudo haber sido" y en por qué no fue.
No podía creer como lo había dejado ir. No encontraba la forma de poder odiarlo, por todo lo que la hizo sufrir. Extrañaba su olor, sus palabras, sus celos, su risa. Extrañaba hasta lo que no le gustaba y su inmadurez.
Había días en que ella buscaba desesperadamente odiarlo, pensando que de esta forma quizás lo olvidaría, pero era inútil, todavía lo quería y no había señales de que eso pudiera cambiar.
Sabía que se había enamorado de la persona equivocada... ÉL