Es medio bizarro pero hay algo de mi vínculo con él que lo comparo con una dieta.
Amo comer chocolate. Es algo que me llena completamente, de distintas formas. Entonces como sin cuestionarme, hasta que un día me doy cuenta que hay un sentido en el que no me hace bien. Por ende: dejo de comerlo. Pero un día vuelvo a caer en eso tan rico. Y sí, me incentivaba pensar que hacía como dos semanas que no comía chocolate. Cuando vuelvo a caer ya no tengo ningún incentivo... Y caigo las veces siguientes, y las siguientes. Hasta que saco un incentivo de no sé bien dónde, y me propongo que aunque el chocolate pase por adelante mío, me saque a bailar, y me quiera dar besos; me voy a negar por completo.
Amo comer chocolate. Es algo que me llena completamente, de distintas formas. Entonces como sin cuestionarme, hasta que un día me doy cuenta que hay un sentido en el que no me hace bien. Por ende: dejo de comerlo. Pero un día vuelvo a caer en eso tan rico. Y sí, me incentivaba pensar que hacía como dos semanas que no comía chocolate. Cuando vuelvo a caer ya no tengo ningún incentivo... Y caigo las veces siguientes, y las siguientes. Hasta que saco un incentivo de no sé bien dónde, y me propongo que aunque el chocolate pase por adelante mío, me saque a bailar, y me quiera dar besos; me voy a negar por completo.