lunes, 8 de noviembre de 2010


Una noche tibia de verano, y esta luna iluminando el horizonte.
Una cabeza adornada de dilemas, se cruzo con otra abrumada por problemas.
Brindaron con una cerveza bien fría, las sonrisas no se hicieron esperar.
Eran dos malos actores, olvidando una realidad donde no existía honestidad.
Un par de besos eran la invitación a otra función, y así fue,
De a poco y sin querer se empezaron a querer.
Un abraso mentiroso les erizaba la piel,
Regalando algo de calor a estos olvidados corazones.